La Cuenta de Protección

Por Carlos Carrillo 6 de Febrero a las 15:15 hrs.
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De promesa a realidad.

Es común que cuando se descubre algún joven talento en el deporte se hable de una “promesa”, en ocasiones muchas de estas “promesas” no se convierten en realidades, el deporte mexicano está lleno de ejemplos.

El pasado sábado, julio Cesar Chávez Jr. (45-0-1-31 KO) expuso su título mundial mediano del WBC ante el retador número uno en dicho peso Marco Antonio “Veneno” Rubio (53-6-1-41 KO). Pocos púgiles tienen tanto poder de convocatoria como “El hijo de la leyenda”, atrajo a 14,120 fanáticos al Alamodome de San Antonio Texas, esta es la razón por la cual la promotora Top Rank no tiene intenciones de enfrentarlo con el auto denominado “verdadero campeón mediano” Sergio Martínez.

Martínez, a pesar de ser un extraordinario peleador, no tiene esa capacidad para atraer público a las arenas y para vender PPV, en resumen, una pelea Chávez Jr. vs Martínez representa un alto riesgo para el mexicano y poco dinero a ganar.

A pesar de toda la polémica que se ha generado alrededor de “Maravilla” Martínez, Chávez Jr. por fin se decidió a dar el salto de calidad y enfrentar a un rival que le diera esa “credibilidad” que tanto deseaba.

La pelea inicio con un julio Cesar trabajando a la distancia, utilizando su “jab” y desplazándose por toda la superficie del cuadrilátero, los primeros episodios transcurrieron bajo la misma tónica, al parecer, el campeón estaba cauteloso porque sabía que Rubio es un peleador de respetable pegada.

La contienda se “abrió” después del sexto round, a estas alturas Chávez Jr. cambio la estrategia, decidió pelear de la manera en que se siente más cómodo que es la distancia corta, a pesar de ser un boxeador alto y de brazos largos, julio Cesar conectó los mejores golpes en el “in fight”, el “Veneno” Rubio lo intento en todo momento, mostro una gran condición física, pero me dio la impresión que tuvo problemas debido a la diferencia de tamaño del junior, quien subió al cuadrilátero con 181 libras (10 más que Rubio).

La ultima parte de la pelea fue la mejor, cuando ambos boxeadores estaban en la lucha cuerpo a cuerpo conectándose fuertes intercambios de golpes, los últimos tres rounds fueron una guerra sin cuartel.

Al final, los jueces entregaron tarjetas de 118-110, 116-112, 115-113, todas a favor de Julio Cesar Chávez Jr.

A pesar de no ser una pelea espectacular, en lo particular me pareció un pleito entretenido, ambos contendientes se brindaron al máximo y la parte final fue explosiva.

Este tipo de peleas son las que le dan credibilidad a un campeón, Chávez Jr. domino a Rubio, quien vio terminada su racha ganadora de 10 peleas consecutivas con 9 antes del límite, no perdía desde el 2009 cuando cayó en nueve episodios ante el entonces campeón mediano Kelly Pavlik.

Seguramente vendrán pruebas más difíciles en el camino de Chávez Jr., podrá perder o ganar, podrá gustarle su estilo o no a los espectadores, y pase lo que pase su carrera siempre será comparada con la de su ilustre padre, al principio hable de las “promesas” en el deporte, después de verlo pelear ante Rubio, creo que la promesa de hizo realidad.

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